Tips para el blanqueo

El blanqueo es en este momento una herramienta muy interesante para aquellos que poseen dinero o bienes no declarados y quieren regularizar su situación. Sin embargo, esta es solo una de las alternativas que ofrece la nueva ley 27.260, y si bien es una solución importante, merece un análisis profundo por todas las arista que ofrece.

Sin entrar en lo técnico, ni ahondar en un análisis crítico, este artículo intenta abordar el tema desde un punto de vista práctico, por eso como primiera medida tenemos que entrar en el tema desde el análisis del caso, teniendo en cuenta varios puntos centrales:

  1. La prescripción ganada sobre los bienes que conforman el activo del contribuyente.
  2. El origen de dichos bienes y la documentación respaldatoria.
  3. La ultima declaración jurada presentada.
  4. La situación fiscal del grupo de afinidad del contribuyente, me refiero con esto a padres, hijos, hermanos y/o parientes y en las empresas donde pudiera tener participación.
  5. La proyección fiscal futura que se produzca como consecuencia de la regularización.
  6. Finalmente, el costo final de cada alternativa.

Con todos estos elementos en consideración para el caso concreto, debemos tomar en cuenta en el análisis objetivos para optimizar el resultado buscado, teniendo en cuenta:

1) minimizar el costo: si bien va desde 0% a 15%, el impacto financiero puede ser muy alto si se incluyen inmuebles dado que el impuesto se calcula sobre valor de plaza, a ello hay que sumarle los costos del tasador y los honorarios del contador. En otros casos por ejemplo cuando se blanquea efectivo por menos de $ 305.000 o  si se utilizaran bonos Bonar 2023 el costo sería 0, es por ello que hay que arrancar por el camino de costo cero pero teniendo en cuenta también los efectos posteriores a la regularización sobre el rendimiento de los activos que pudieran llegar a quedar inmobilizados.

2) planificar consecuencias futuras: por un lado por tratarse de una ley todo o nada, hay que tener en cuenta que en caso de omisión y posterior detección de bienes no declarados por parte de la AFIP la consecuencia sería el decaimiento de todos los beneficios establecidos respecto de los bienes declarados y la prescripción gananda respecto al resto del patrimonio. Por otro lado hay que evaluar el costo impositivo futuro respecto de los bienes exteriorizados, dado que el valor de los mismos, queda como base imponible para el impuesto a los bienes personales futuro, o por ejemplo el costo inicial de los bienes de cambio exteriorizados que no se toma en cuenta en la deducción del costo del período fiscal inmediato siguiente.

3) la alternativa optima: dentro de la ley existen dos posibilidades de regularización, por un lado el blanqueo y por otro lado la moratoria, ambas no son mutuamente excluyentes, se pueden utilizar simultáneamente, pero no con el mismo fin, es decir, podemos usar el blanqueo para exteriorizar, pero no podemos usar la moratoria para el mismo fin, sino para regularizar valuaciones de bienes exteriorizados. Así, por ejemplo si tengo declarado un bien por un valor inferior al de compra en un periodo no prescripto, podría utilizar la moratoria para regularizar dicho valor rectificar la declaración jurada de bienes personales y adherir la moratoria, y el blanqueo por otro lado para exteriorizar cualquier otra tenencia. Pero por otro lado, también esta la posibilidad de regularizar mi situación de manera espontánea en el marco de la ley 11.683, rectificando las declaraciones juradas y presentando los impuestos. Hay que comparar estas dos últimas alternativas y ver cual es en definitiva menos costosa.

4) los beneficios netos en terminos de ahorro de impuestos, a ciencia cierta son fáciles de mensurar, dado que están claramente establecidos en el artículo 46, en termino de condonaciones de impuestos, multas e intereses. Eso se puede contrastar contra los beneficios de la presentación espontánea o de la moratoria, si estuviera la posibilidad, y ver que conviene en términos de costos y beneficios, teniendo en cuenta la prescripción ganada.

5) el riesto de detección de bienes por parte de AFIP: si bien la AFIP puso a disposición información sobre bienes de los contribuyentes simplemente por el hecho de que algo no aparece allí, no quiere decir que no tengan más información. Lo cierto es que si aparecen cosas que no declare hay que ver si los datos que tiene la AFIP son correctos, o si por el contrario tengo que ponerme en orden. Puede ocurrir que fiscalmente pueda encontrarme desobligado de presentar bienes personales por no alcanzar el mínimo, o se trate de bienes heredados cuyos valores originarios no son significativos.

6) Resolver el problema que se encuentra en alguna instancia legal: en este punto me estoy refiriendo a casos en discusión judicial o administrativa, sea por una deuda, un ajuste, o una inspección en curso, aquí lo importante es ver si cabe la posibilidad de blanqueo o moratoria, cualquiera de las dos es mejor que no hacer nada, excepto que estemos discutiendo en el tribunal fiscal y nuestro abogado nos pinte un resultado ganador – normalmente los abogados no anticipan resultados -. Lo fundamental es que si vamos a hacer algo, lo que hagamos sea lo más barato posible, y el blanqueo puede representar un ahorro de hasta el 85% de la deuda reclamada si se lo utiliza con inteligencia.

7) Evaluar el grado de percepción de riesgo de detección: sobre esto los medios han venido hablando mucho, la firma de acuerdos bilaterales con estados unidos, el cruce de información con Uruguay, el GAFI, etc, lo cierto es que nadie sabe bien de cuanto entrecruzamiento de datos entre fiscos se está hablando, pero por otro lado, es cierto que el grado de informatización mundial hace que no solo sean faciles de rastrear las operaciones financieras, sino la utilización de las rentas consumidas, tanto a nivel local, como internacional, por eso hay que evaluar en profundidad el verdadero nivel de vida actual del contribuyente.

Conclusiones finales:

Si bien la ley es compleja, y aún quedan muchas preguntas sin responder, lo primero que hay que tener en cuenta es que por tratarse de una ley especial, también lo son los beneficios que brinda y el impuesto que hay que pagar, por eso para hacer un abordaje correcto, hay que cuantificar no solo costos, sino también beneficios y posibilidades futuras de inversión, frente a la alternativa de no hacer nada que también tiene un costo  de oportunidad. Luego la desición de conservar bienes sin declarar dependerá del grado de percepción de riesgo que cada contribuyente tenga, siempre teniendo en cuenta un mundo cada vez más cerrado al movimiento de dinero no declarado.

Otro dato no menor a tener en cuenta: luego de esta ley el universo de contribuyente quedará dividido en cuatro grupos básicamente,

  1. Los que confirmaron su situación impositiva mediante el artículo 85, acogiendose o no a los beneficios de contribuyentes cumplidores.
  2. Los que se acogieron al blanqueo y exteriorizaron parcial o totalmente sus bienes.
  3. Los que se acogieron a la moratoria como camino de exteriorización o regularización de sus dedudas.
  4. Los que no eligieron ninguno de los tres caminos anteriores y siguen declarando como venían hasta ahora.
  5. Los que no hicieron nada.

Para el caso 2 y 3 la AFIP solamente tendrá que comparar la información exteriorizada con la que tiene, y de hecho en la misma ley dice que lo va a ser, o sea que por acá va a pasar colador seguro.

En el caso 4 la AFIP se va a preguntar porque tomaron este camino y no el del artículo 85, pudiendo bloquear toda investigación hacia atrás: la respuesta obvia: algo se esconde, o no está en regla. Colador II.

Para el caso 5, es el universo de poseedores de bienes más acotado, será una tarea residual más sencilla y sin duda, la lupa sobre consumos y bienes detectados recaera finalmente sobre este estrato de contribuyentes.

La ley habla de una futura reforma impositiva, esta ley quizas sea un preludio sobre las nuevas bases sobre las cuales se tomarán las valuaciones para los futuros impuestos patrimoniales, dado que por la falta de actualización de inflación el impuesto a los bienes personales quedó desactualizado y para el 2019 quedará eliminado. Habrá que esperar.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: